3 de abril de 2014

Lentejas con chorizo


Si quieres las comes y si no las dejas…

Eso es lo que dicen las madres de las lentejas no?

Bueno, menos la mía, que es más chula que un ocho y tiene otra versión: Si quieres las comes y si no….también!

Y es que las pobrecillas tienen muy mala prensa.
A pesar de la cantidad de nutrientes que tienen (son una fuente importante de fibra, proteínas, vitaminas y minerales como potasio, fósforo, magnesio, hierro…) yo sé de alguno que preferiría comerse medio kilo de tornillos, para tomar hierro, que un plato de lentejas.

Pero ya veréis  que estas lentejas están tan buenas que no os va a costar nada comerlas.
Para mí la clave es hacer primero un sofrito y rehogar en él las lentejas,  lo que le da un gusto muy rico y le quita un poco el sabor a…lenteja.
Y es que como dice un amigo, las lentejas, como las de la madre de cada uno, ningunas. Y, aunque yo las preparo como me enseño ella, las suyas siguen siendo mejores (será el amor de madre que las hace más ricas ;-D )

Aprovechad a prepararlas  ahora que todavía apetecen platos de cuchareo, que ya llegarán los calores que te dejan “atorrijao” y  sólo con ganas de cosas fresquitas…

Lentejas con chorizo

Ingredientes (Para 2 personas):
  • 200 gr. de lentejas
  • 60 gramos de chorizo
  • ½  cebolla mediana
  • 1 tomate ( ó 2 cucharadas de salsa de tomate)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel

Preparación:

La noche antes ponemos las lentejas en remojo, bien cubiertas de agua fría.
Cuando vayamos a cocinarlas tiramos el agua del remojo, lavamos las lentejas y reservamos.
Ponemos en la olla rápida el aceite  a fuego suave y añadimos la cebolla cortada en daditos y la pochamos hasta que este transparente.
Añadimos el chorizo, también picado en daditos y dejamos que vaya soltando la grasilla.
Pelamos el tomate, lo picamos y lo añadimos al sofrito (si utilizamos salsa de tomate la añadimos también en este momento)
Incorporamos las lentejas y el laurel, y le damos vueltas para que se impregne bien del sabor del sofrito.
Añadimos agua fría, aproximadamente unos 3 cm por encima de las lentejas, subimos el fuego y cerramos la olla.
Una vez que empiece a salir el vapor de la olla, bajamos el fuego al mínimo y dejamos 5 minutos más. Pasado este tiempo apartamos del fuego y esperamos a que baje la válvula y comprobamos el punto de cocción de las lentejas. Si estuviesen duras todavía, volvemos a poner la olla al fuego, sin tapa y a fuego  mínimo.
Si nos han quedado cortas de agua, añadimos un poco más, siempre caliente y recordando que al enfriar espesan, y sazonamos.
Y listas para comer!!

Notas:

Si tenemos que dar vueltas al guiso, no meteremos la cuchara en la olla porque se deshacen las lentejas, sino  que moveremos  la cazuela  suavemente agarrándola por las asas.
La sal la añadimos al final de la cocción para evitar que la piel se endurezca.

En casa nos gustan  espesas, pero si las preferís caldosas, solo tenéis que cocinarlas con  más agua.

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