30 de octubre de 2014

Varitas de Harry Potter (Colines) "Especial Halloween"

EXPECTO PATRONUM!!!!!!!!!!

No es lo que estáis pensando........

No es que  haya decidido estudiar sánscrito y os vaya a utilizar a vosotros, queridos lectores, de conejillo de Indias para poner en práctica mis avances en lenguas muertas....

Tampoco es que se me haya quedado la lengua muerta por no esperar a que se enfríe la comida...



Los que sean, como esta servidora, fieles seguidores de Harry Potter, entenderán mis palabras.

Y los que no seáis lectores de las aventuras de este pequeño mago, pensaréis que estoy como un cencerro y un poco mayorcita ya para estas cosas....
Y seguramente tengáis razón!!

En las dos cosas.



Pero que queréis que os diga, como ya no estoy yo en edad de disfrazarme con túnica de mago, corriendo cual chiquilla varita en mano y lanzando conjuros a diestro y siniestro, como llevo deseando hacer los últimos 17 Carnavales, me desquité preparando estas deliciosas varitas y lanzando hechizos a escondidas desde mi cocina...

Lo sé, no tengo remedio.

Así que, me puse manos a la masa, y en un par de horas tenía entre mis manos un arsenal de varitas con las que defender al mundo de El-que-no-debe-ser-nombrado, Dementores, Mortífagos y demás villanos de la saga.

No me lo agradezcáis, yo soy así....



Y tras la dura batalla, qué mejor manera de reponer fuerzas y celebrar la victoria, que devorando estas deliciosas varitas!!

Vamos a por esta mágica receta!!



Preparación:

En un bol tamizamos la harina y la mezclamos con la sal y la levadura (si utilizamos levadura fresca la mezclamos con la harina desmigándola con las manos).
Aparte mezclamos el agua y el aceite.
Si vamos a amasar a mano, en el bol donde tenemos la harina hacemos un hoyo en el centro, añadimos en él la mezcla de agua y aceite y mezclamos con la mano hasta obtener una masa fina.
Volcamos la masa sobre la encimera ligeramente enharinada y amasamos unos 10 minutos hasta que la masa quede fina y elástica.
Damos forma de bola a la masa y la ponemos en un bol ligeramente engrasado, cubrimos (con un paño limpio o papel film engrasado) y dejamos levar durante 1 h 30 min, aproximadamente, en un lugar cálido y alejado de corrientes de aire.



Si vamos a utilizar la amasadora, en el bol tamizamos la harina, añadimos la sal y la levadura del mismo modo que vimos en el amasado a mano, y le añadimos la mezcla de agua y aceite poco a poco mientras vamos mezclando con el accesorio pala y a velocidad baja.
Una vez que tengamos los ingredientes mezclados y se forme una bola con la masa, cambiamos el accesorio pala por el gancho amasador y amasamos durante 10 ó 15 minutos, hasta obtener una masa lisa y elástica.
Proseguimos, como vimos en la opción anterior, colocando la masa, a la que hemos dado forma de bola, en un bol engrasado y dejando que fermente hasta que doble su volumen. 



Una vez transcurrido este tiempo, precalentamos el horno a 200º y forramos una bandeja de horno con papel sulfurizado.
Ponemos la masa sobre la encimera y le pasamos el rodillo, dándole forma rectangular y unas medidas aproximadas de 20x10 cm y un grosor de 5 mm.
Con un cuchillo afilado cortamos tiras de 1 cm de ancho por 10 cm de largo y las estiramos haciéndolas rodar sobre la encimera (sí, exactamente igual que cuando hacías churritos con la plastilina) hasta obtener unas 10 tiras de unos 30 cm de largo.
Las otras 10 tiras las estiraremos más, para obtener una tira más fina, que será la que enrollemos alrededor de la tira más corta para hacer el mango de la varita.
Para dar forma a la varita, emparejamos las tiras, una larga y una corta, y las unimos por la punta, sellándolas bien para que no se separen durante la cocción.
A continuación enrollamos, haciendo una espiral, la tira más larga sobre la más corta, sellando bien el final para que no se separen en el horno. 



También podemos hacerle nudos, una bolita al principio del mango... El único límite es vuestra imaginación, pero cuanto más retorcidas queden las varitas, tanto más realistas serán.
Vamos depositando las varitas sobre la bandeja del horno, con una ligera separación entre ellas, y las barnizamos con la cucharada de aceite de oliva que teníamos reservada.
Llevamos al horno unos 15 minutos, o hasta que veamos que están doradas.
Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Y a disfrutar!!!!

Notas:

Los colines se conservan unos días en perfecto estado si los metemos en un recipiente hermético.

Podemos decorar los colines con semillas, una vez que los barnicemos con el aceite, o con chocolate fundido cuando los saquemos del horno y una vez fríos.




4 comentarios:

  1. Uau, pedazo de receta. Me la apunto claramente.
    Hace poco hice una entrada en mi blog sobre Harry Potter y pensé en la calabaza, pero no se me ocurrió pensar en algo así, mucho más mágico... Y me ha encantado! *-*

    ¡Un beso!

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  2. Muchas gracias Isa! He de reconocer que soy fan de Harry Potter...me encanta!!
    Un beso.

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  3. Simplemente increíble, no puedo parar de mirar las fotos. Quiero una varita de mago!! Apuntada queda con tu permiso!

    ¡Besos!

    porlasnubescocinando.blogspot.com.es

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    Respuestas
    1. Gracias Elena! Encantada de que te animes a hacerlas...pero ten cuidado que son mágicas! (pero todavía no hay hechizo para que la cocina se limpie sola..jiji)

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